El cubo de Rubik de la psicología, y la unificación como gran objetivo

El investigador belga Axel Cleeremans (psicólogo, experto en el estudio de la consciencia, entre otras cosas) nos resume en un artículo de opinión publicado en Frontiers in Psychology cuál es el gran reto actual de la psicología: La unificación de disciplinas y metodologías (“The grand challenge for Psychology: Integrate and fire!“).

Ante los ojos de quien no la conoce en profundidad, la psicología puede parecer una disciplina unitaria, monolítica, y por ende los psicólogos seríamos “todos iguales”. ¿Les suena esta imagen? Un hombre de edad mediana, barbudo y con gafas, que escucha y toma notas en un sillón. O ya puestos, una mujer con hermoso acento argentino que destripa cada palabra evocada por el observador de una inquietante mancha de tinta…

Estas imágenes, aun siendo comunes en el gran público, son hoy poco más que estereotipos que no hacen justicia a la realidad de la psicología actual, que es abrumadoramente heterogénea. Un repaso a distintas facultades de psicología, o un poco de búsqueda en Google, nos lo revela: son psicólogos desde un joven dirigiendo sesiones de rehabilitación para drogadictos, hasta una investigadora con bata y guantes, colocando electrodos en su laboratorio. En lo que respecta a la investigación psicológica, que es donde nos centraremos, la parcelación en áreas y “subdisciplinas” es una constante. Esto, dice Cleeremans, tiene aspectos positivos y negativos.

Por un lado, podemos decir que la psicología “está en todas las salsas”. Nuestro objeto de estudio (que es, por lo general, la conducta y aquello que la produce) es amplio, difuso, y abarca innumerables aspectos. Un psicólogo puede estudiar los procesos cognitivos que median en la toma de decisiones de un consumidor, o investigar cómo un fármaco afecta a la capacidad de aprendizaje de una rata. También admite multitud de metodologías de investigación. Además, esta flexibilidad nos da la ocasión de jugar el papel de “disciplina-puente”, la psicología es una centralita de conexiones que permite comunicar campos muy diferentes: Inteligencia artificial, filosofía, biología, medicina, economía… A veces varias a la vez. Por eso, la investigación psicológica es hoy en día mayormente multidisciplinar y podemos encontrar biólogos, informáticos, físicos y matemáticos trabajando codo con codo con los psicólogos, y publicando sus hallazgos en revistas de psicología.

Pero todo esto tiene un coste. La amplitud y la flexibilidad nos conducen a la especialización y al aislamiento de nuestros propios colegas. Por poner un ejemplo extremo, quien se dedica a modelar la percepción en un robot probablemente no está enterado del trabajo de aquel antiguo compañero de facultad que ahora diseña programas de educación para niños autistas. Paradójicamente, podemos adaptarnos a una variedad enorme de ámbitos y lenguajes con cierta soltura (como dije: matemáticos, biólogos…), pero una vez adaptados, la especialización nos incomunica con otros compañeros psicólogos que trabajan en áreas diferentes. De hecho, esta atomización del conocimiento (Cleeremans habla de la “balcanización” de la psicología) es un argumento común para criticar nuestro estatus como ciencia. Al fin y al cabo, los físicos, los químicos y gran parte de los biólogos tienen elementos unificadores muy potentes (teorías, metodologías) que facilitan la comunicación entre sus investigadores. Justo lo que echamos de menos los psicólogos.

Tres dimensiones, veintisiete campos
En su artículo, Cleeremans propone una metáfora que permite visualizar las parcelas de la investigación psicológica actual, a la vez que su potencial para unificarlas. El “cubo de Rubik” de la figura organiza de manera bastante exhaustiva todas las subdisciplinas de esta ciencia, ordenándolas en tres dimensiones que dan lugar a 27 combinaciones (cada uno de los cubos pequeños en la figura).

Las tres dimensiones son “Nivel de descripción” (Biología; Individuo; Sociedad), “Metodología” (Observación y estudios de población; Experimentación y modelado matemático; Intervención), y “Perspectiva” (Funcionamiento normal de la mente; Cambio, desarrollo y diferencias; Funcionamiento patológico). Cualquier investigador en psicología debería encajar en uno o varios de los cubos resultantes de cruzar las tres dimensiones. Por ejemplo, los estudios de neuroimagen por lo general adoptan un nivel de descripción biológico y una metodología experimental u observacional, pero pueden estudiar tanto el funcionamiento normal de los individuos, como el cambio (desarrollo, maduración, envejecimiento, aprendizaje), o el funcionamiento anormal (individuos enfermos). Cada variante se localizaría en un punto del gran cubo.

La metáfora visual de la figura no se limita a una descripción de los subcampos en la psicología actual. También nos proporciona una útil representación de nuestro potencial para mejorar la psicología. En primer lugar, advertimos de forma muy evidente en qué consisten las fronteras entre las parcelas de conocimiento. En otras palabras, visualizamos nuestras diferencias. En segundo lugar, nos ayuda a ubicar, también visualmente, las soluciones integradoras.

En opinión de Cleeremans, sería un error resolver este cubo de Rubik de la misma forma que un cubo de Rubik “real”, es decir, intentando obtener caras de colores uniformes. Más bien al contrario, él apuesta por la variedad: tenemos que girar y manipular ese cubo, esforzándonos por combinar cuantos más colores mejor. El gran reto de la psicología es, por tanto, la unificación (de intereses, de objetivos, de metodologías), pero manteniendo la gran diversidad que hace justicia a nuestro objeto de estudio.

El gran elemento unificador puede ser el método experimental. Si algo sabemos hacer bien los psicólogos es diseñar experimentos (así lo reconocen otros científicos, como se menciona en el artículo de Cleeremans). Al fin y al cabo: ¿de qué sirve un estudio de neuroimagen sin un diseño experimental adecuadamente controlado? ¿Hasta dónde podemos llevar el razonamiento inductivo (estudios observacionales) sin dar el siguiente paso, que es el razonamiento deductivo (diseño de un experimento)?

Por último, quiero hacer un comentario autocrítico. No puedo ignorar que hay muchos colegas psicólogos que, implícita o explícitamente, se oponen a construir esta disciplina como una ciencia, recurriendo a argumentos razonables o no razonables, o sin recurrir a argumentos en absoluto. Nos queda trabajo por hacer también en este aspecto.

Referencias
Cleeremans, A. (2010). The Grand Challenge for Psychology: Integrate and Fire! Frontiers in Psychology, 1, 1-12. doi: 10.3389/fpsyg.2010.00012

(Crédito de la imagen: Fernando Blanco)

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Acerca de Fernando Blanco

Experimental Psychologist. Believe it or not, this is fun!
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6 respuestas a El cubo de Rubik de la psicología, y la unificación como gran objetivo

  1. Héctor dijo:

    Muy interesante. De todas formas la metodología experimental es algo que precisamente une a todos los profesionales dentro de lo que se considera psi científica, ¿no? Cuando no se utiliza es porque no es posible entiendo.

    Por otra parte, aunque exista cierta desconexión, ¿no es menos cierto que los mismo principios que operan en un campo son los mismos que operan en otro?

    Tal vez existan diferencias pero no sean tan grandes. Por ejemplo, un psicólogo del marketing sabe que mediante la distribución (una de las “p”s de la teoría del marketing de consumo) se consigue que la gente compre. Hay una relación por ejemplo entre los restaurantes de comida rápida de un barrio y la calidad de la dieta de la gente que vive ahí.

    Lo mismo se aplica en el ámbito de la terapia. Si llenas tu casa de alimentos que son poco saludables, son ricos y no necesitan que los cocines, acabarás comiendo más y peor.

    Aparentemente lo que hace el psicólogo experto en marketing no tiene nada que ver con lo que hace el terapeuta, pero realmente está usando los mismos principios del comportamiento humano.

    Muy interesante ; )

  2. Héctor dijo:

    Podría poner muchos ejemplos. Veamos un par más…

    La investigación básica sobre la magnitud de los castigos en la influencia en el aprendizaje de animales tiene aplicación directa sobre los incentivos en humanos en el ámbito laboral (Dan Ariely lo comenta por ejemplo en “Las Ventajas del Deseo”) y esto mismo aparece en muchos libros de clínica al hablar de los niveles óptimos de activación de una tarea y cómo aprender a controlarlos. Esto mismo se aplica también en psicología social teniendo en cuenta que la observación de otra persona aumenta los niveles de activación y reduce el rendimiento en tareas con alta exigencia cognitiva (el ejemplo perfecto es hablar en público).

    Sobre ilusiones de causalidad. Es investigación básica (vosotros lo conocéis mejor que nadie), sirve para explicar cómo la gente llega a creer en terapias alternativas, pero también se produce en jugadores patológicos y en clínica se utiliza como parte central de la intervención romper con la ilusión junto con la aplicación de otra técnicas de autocontrol.

  3. Héctor dijo:

    Yo tiendo a pensar que la psicología (siempre dentro de lo científico) está más unida de lo que se piensa, y la falta de unión es una cuestión más de “apariencia”. No lo he leído en ningún sitio, pero es mi opinión personal.

    Sería muy recomendable unificar la teoría todo lo posible, y seguramente es más sencillo de lo que pensamos (no digo que sea fácil, pero sí más sencillo).
    Esa tarea requiere un conocimiento profundo de muchas especialidades, ¿quién lo tiene? :D

  4. Héctor dijo:

    La misma técnica que se fundamenta en la psicología cognitiva y de la memoria de explicar y repasar contenidos, se emplea en pedagogía, en oratoria, lo emplean los ilusionistas para guiar la interpretación y el recuerdo del espectador y los gurús que enseñan técnicas de seducción para potenciar la interpretación adecuada del pretendiente. Además en algo parecido se basan las técnicas que aparecen en casi todos los manuales de habilidades sociales, en guiar la interpretación y utilizar el propio aprendizaje…En eso mismo se basan muchos timos.

  5. Héctor dijo:

    Por otra parte lo que aparentemente no tiene relación el trabajo de uno con el del otro, finalmente puede acabar teniéndola. Usando ejemplos que se dan en el texto…

    Estudiar cómo un fármaco mejora la capacidad de aprendizaje de una rata puede acabar en un fármaco que ayuda al consumidor a tomar mejores decisiones en momentos puntuales como la compra de un inmueble de gran valor.
    Si se prueba un fármaco en ratas, no sé el propósito de la investigación, pero entiendo que una posible utilidad es crear un fármaco para humanos que mejore su capacidad de aprendizaje.

    Es precisamente la investigación (en lo que trabaja seguramente el autor del artículo), donde se produce en mayor medida esa atomización de la disciplina de la que habla.

    Los electrodos en el lab pueden estar ayudando a entender cómo la droga produce cambios eléctricos en el EEG, aquí se habla por ejemplo sobre un tema relacionado…
    http://www.revistahph.sld.cu/hph0204/hph02704.htm
    En el cuarto párrafo de aquí comenta sobre el tema…
    http://www.msd.co.cr/assets/biblioteca/manual_merck/content_mmerck/MM_15_195.htm

    Sobre lo de normal versus patológico por ejemplo, los mismos principios que ayudan en los trastornos del estado de ánimo son los que se utilizan en la psicología positiva para enseñar a la gente sin problemas a ser más feliz o los mismos que se relacionan con mayor protección frente a riesgos psicosociales en el mundo laboral.

    Las personas son personas fuera y dentro del trabajo, fuera y dentro del lab. Comprando en el supermercado y en la consulta del terapeuta. Y como la realidad es una, si se está haciendo medianamente bien la cosa, no tendría mucho sentido una psicología del consumidor por ejemplo que utilizara principios diferentes a los de la psicología cognitiva o la psicología social, ¿no?

    Pueden existir ciertas peculiaridades propias a la actividad de un ámbito en concreto, pero esas diferencias no son tan grandes tal como yo lo veo.

    Perdón por monopolizar los comentarios, ya no escribo más. Es que el tema me parece interesante…

    Un abrazo..

  6. muy buena la comparación con el cubo de rubik. La verdad que es una buena explicación

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